La asfixia es bastante común. Las muertes por asfixia ocurren, por lo general, en niños menores de 3 años y en personas mayores, pero pueden ocurrir a cualquier edad. La maniobra de Heimlich ha salvado muchas vidas y puede ser aplicada por cualquier persona que haya aprendido la técnica.

¿Cómo actuar?

Si se trata de un bebé, hay que tomarlo en brazos boca abajo y darle palmadas en la espalda, entre los omóplatos.

Si es un niño pequeño, se debe coger de los pies, boca abajo, y sacudirlo hasta expulsar lo que provocaba el atragantamiento.

En adolescentes y adultos, el procedimiento consiste en abrazarlo por la espalda y colocar una pierna entre las del afectado. Luego, se empuña la mano y se aplica fuerza en el triángulo formado por la punta de las costillas y el ombligo.

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